Dr. Fidencio Tapia, investigador de la UP, recibe el Premio Nacional de Innovación 2025
La Universidad Panamericana celebra un nuevo logro en el ámbito científico y tecnológico: el Dr. Fidencio Tapia, profesor e investigador de la Facultad de Ingeniería, fue reconocido con el Premio Nacional de Innovación 2025, otorgado por el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI) en la categoría Aeronáutica y Electromovilidad.
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El galardón distingue la creación de AKXO, una aeronave pionera que combina la funcionalidad de un dron con la autonomía de un avión, desarrollada y patentada por el Dr. Tapia y su equipo de investigación.
De un desafío global a una patente mexicana
El origen del proyecto se remonta a 2017, cuando Boeing lanzó la competencia internacional GoFly, cuyo objetivo era diseñar una aeronave ligera y eficiente para transporte personal de corta distancia. Aunque ningún equipo participante logró ganar el reto, la experiencia inspiró al Dr. Tapia a continuar su investigación hasta consolidar AKXO, hoy reconocida como una de las innovaciones más prometedoras del país.
El diseño fue elegido entre más de 3,700 propuestas en la convocatoria del IMPI, destacando por su ingeniería avanzada y enfoque en la eficiencia energética. AKXO se basa en un sistema “tilt wing” (ala convertible), con ocho motores y hélices que permiten despegue y aterrizaje vertical, para luego realizar la transición a vuelo horizontal, reduciendo significativamente el consumo de energía.
Innovación tecnológica con visión sostenible
La idea central de AKXO es una aeronave convertible, un concepto conocido como tilt wing, donde el ala gira. El Dr. Tapia explica el funcionamiento: “Tenemos estos ocho motores con una especie de X que es como el dron típico. Tenemos hélices en cada esquina, ocho motores, el ala en vertical, levanta y a cierta altura hacemos la transición, le llamamos nosotros. Lo convertimos en un avión”.
La razón detrás de esta conversión es la eficiencia energética. “¿Por qué no queremos que sea un dron todo el tiempo? Porque la batería dura muy poco”, explica el Dr. Tapia. Al realizar la transición a modo avión, el ala se convierte en el elemento que sostiene el peso de la aeronave, en lugar de depender del empuje constante de las hélices.
“En el vuelo horizontal, las hélices ya no mantienen la sustentación, sino que impulsan hacia adelante. De esta manera reducimos significativamente el consumo de energía”, detalla.
Esta innovación, la capacidad de un vehículo aéreo para transformarse de dron a avión y operar de manera híbrida según las condiciones de vuelo, es precisamente el concepto que fue patentado.
Esta patente, otorgada en 2024 y registrada a nombre de la Universidad Panamericana, representa más de cuatro años de trabajo y acompañamiento institucional del Centro de Gestión de Propiedad Intelectual y la Dirección General de Tecnología.
Educación, innovación y colaboración interdisciplinaria
El equipo del Dr. Tapia, integrado por la Dra. Leticia Gaitán Hernández Magro, Ulises Montiel Pichardo, Moisés Arturo Barajas Maraveles, Luis Alberto Barroso Moreno e Ignacio Turrubiartes Alvarado, refleja el espíritu de colaboración académica que impulsa la Universidad Panamericana.
“Este proyecto es una invitación para todo el que se quiera sumar. No solo es ingeniería; también involucra negocios, sociología y humanidades. Es una oportunidad educativa que permite enseñar a los alumnos el valor del trabajo en equipo, la innovación y el cumplimiento de metas reales”, comenta el investigador.
El objetivo de la patente no es solo proteger la propiedad intelectual, sino también licenciar la tecnología. La idea es asociarse con empresas que tengan la capacidad de construir y comercializar estas aeronaves.
Un proyecto de vida que inspira al futuro
La pasión del Dr. Tapia por la aeronáutica nació desde su etapa en la preparatoria. Después de obtener su maestría y doctorado en Georgia Tech, regresó a México en 1998 impulsado por un profundo compromiso con su país y el deseo de dedicarse a la docencia.
“Me sentía totalmente comprometido a regresar”, afirma el Dr. Tapia, quien, cercano a su jubilación, planea continuar dedicando su tiempo y experiencia al desarrollo de este proyecto que considera su mayor legado profesional.
Más allá del premio, el investigador de la Universidad Panamericana considera AKXO como un proyecto de vida y un ejemplo del potencial del talento mexicano. Su visión apunta a desarrollar aeronaves autónomas que puedan utilizarse en movilidad urbana, rescate o transporte personal automatizado.
“Esto va a cambiar la cultura y la arquitectura de las ciudades. Necesitaremos nuevas regulaciones y un ecosistema tecnológico capaz de integrar cientos de aeronaves inteligentes” afirma.
Con este reconocimiento, la Universidad Panamericana reafirma su liderazgo en innovación tecnológica y desarrollo científico, impulsando proyectos con impacto social y sostenible que ponen en alto el talento mexicano en el escenario internacional.
